Realmente esta noticia es de principios de 2007; sin embargo, me llamó la atención leer y más bien, confirmar, el hecho de que las instalaciones escolares infliuyen, positiva o negativamente, en el aprendizaje de los niños.
Esto implica que se necesita educación, pero también las instalaciones adecuadas para mejorar el aprendizaje de los niños.
El entusiasmo y motivación en los rostros de los niños, maestros y padres de familia de la Escuela Número 810 de Santa Catarina Pinula, refleja el cambio que significa para la comunidad educativa la construcción del establecimiento.
Con tres mil 688 metros cuadrados de construcción, 29 aulas de preprimaria y primaria, seis módulos de servicios sanitarios totalmente equipados, dos áreas verdes y de recreación, un laboratorio de cómputo con “pizarrón” electrónico, una biblioteca y una cancha polideportiva, es la escuela más grande de Guatemala.
El establecimiento fue fundado en 1962 y su infraestructura estaba deteriorada. “Nunca pensamos tener la escuela modelo de Guatemala. Los niños, maestros y padres de familia están muy contentos�, asegura Carlos Camas, director de la escuela.
Motivados
“Me gusta mucho venir a estudiar porque la escuela está muy bonita�, comenta Cindy Mariela Tax, de 8 años, estudiante.
Al igual que ella, sus 48 compañeros han iniciado el ciclo escolar muy motivados con las nuevas instalaciones, comentó Alba de López, docente.
Ã?xel Barillas estudió en esa escuela en 1990, cuando esta no era nada de lo que es hoy. “Recuerdo que algunas veces tenÃa que llevar un block para sentarme porque no habÃa suficientes pupitres y la escuela no era ni la sombra de lo que ahora esâ€?, comentó Barillas, quien tiene 24 años y un hijo inscrito en dicho establecimiento.
Los 19 establecimientos educativos de Santa Catarina Pinula han sido reconstruidos y remodelados. Sólo faltaba la Escuela Número 810. En total, estas obras benefician a unos 60 mil estudiantes de las jornadas matutina y vespertina.
Después de haber recibido clases en galeras de lámina, sin piso, los 275 estudiantes de la Escuela Número 284, de la aldea La Salvadora 1, Santa Catarina Pinula, también tienen acceso a instalaciones modernas y mobiliario.
“Antes nos tenÃan a todos amontonados en tres clases y ahora estamos contentos porque tenemos una para cada gradoâ€?, cuenta Mariela Estupé, de 12 años.
Las denominadas Escuelas del Futuro han logrado cambiar la enseñanza para miles de niños en ese municipio, donde ir a la escuela es uno de los momentos más esperados.
Según Dora MarroquÃn, madre de tres niños, la metamorfosis de las escuelas generó un cambio de actitud en sus hijos. “Antes se quejaban porque tenÃan que ir a estudiarâ€?, relata.
La otra cara de la moneda
Pero la realidad que hoy se vive en la “megaescuelaâ€? de Santa Catarina Pinula y las otras que fueron remozadas dista mucho de la situación en la que se encuentra la mayorÃa de las 17 mil del paÃs.
Tener que reprimir su deseo de ir al baño o lavarse las manos es parte de la jornada de mil estudiantes de la Escuela Número 905, de Chinautla. Sandra Leticia AgustÃn, de 8 años, estudiante de segundo primaria, comenta: “Lo primero que hacemos todos los dÃas al llegar a la escuela es acarrear agua para los bañosâ€?.
Julia Nuyus, madre de tres estudiantes de ese plantel, expresó que por el lugar pasa una falla geológica, que también pone en riesgo a los niños.
Para los mil 180 estudiantes de la escuela de autogestión MarÃa Matos, en PalÃn, Escuintla, la situación empeora, debido a que por el lugar pasa un rÃo de aguas servidas. “El olor es insoportable, y en el invierno nuestros hijos deben soportar las goteras, ya que el techo está en muy mal estadoâ€?, dijo Doris Monroy, del comité educativo del plantel.
Los niños de la Escuela Lomas de Santa Faz, zona 18, también deben pagar Q75 anuales para comprar agua porable y para mantenimiento de la escuela.
Patricia Gómez, madre de dos estudiantes de la escuela Josefina Alonzo, zona 6, se quejó por los constantes robos y la falta de un muro perimetral. “El año pasado se robaron dos máquinas de escribir, una bocina y micrófonos�, relata.
“Edificios influyen en aprendizaje”
La infraestructura de las escuelas no determina la calidad de enseñanza, pero los ambientes adecuados y agradables a sus necesidades sà contribuyen a que los estudiantes aprovechen mejor las clases, explicó el pedagogo Luis Antonio Menéndez.
Agregó que no se trata sólo de construir aulas bonitas y con acabados lujosos, sino de que sean ambientes con base pedagógica integral.
El experto refirió que muchos de los edificios escolares que se construyen en la actualidad son galeras que no llenan los requerimientos pedagógicos.
Menéndez mencionó los factores más importantes para mejorar la calidad educativa: los maestros, padres de familia y la infraestructura.