Radar francés detecta satélites que, según EEUU, “no existen”

Filed under: Seguridad, Ciencia — Juan Antonio at 8:41 am on Monday, September 10, 2007

La Red de Vigilancia Espacial de Departamento de Defensa de Estados Unidos es considerada el principal recurso mundial de catalogación de satélites artificiales. Este recurso proporciona detalles de satélites militares de países, con independencia de que éstos deseen revelar los detalles o no. Sin embargo, Estados Unidos se reserva el derecho de ocultar los suyos.

Todo funcionaba de acuerdo a lo previsto hasta que los franceses instalaron su sistema de radar Graves. Tras 16 meses de funcionamiento, este radar ha detectado entre 20 y 30 satélites secretos, es decir, no declarados por los norteamericanos.

Los franceses comunicaron a sus colegas norteamericanos las discrepancias encontradas entre su Red de Vigilancia y las observaciones del radar Graves. La respuesta de los norteamericanos fue que “si no están en su listado, entonces no existen”. Los franceses irónicamente afirman que entonces han estado detectando objetos que no existen, pero sobre los que sí puede afirmarse que llevan paneles solares…

Tras este episodio, está la pretensión de los principales países europeos (Francia y Alemania) de mejorar su control sobre el espacio, que podría incluso desembocar en la creación de un programa propio de vigilancia espacial impulsado por la Agencia Espacial Europea.

Los franceses han anunciado que seguirán observando y precisando la naturaleza de los 20 a 30 satélites norteamericanos “no existentes” y que no dudarán en utilizar la información obtenida para negociar con Estados Unidos un trato más justo e igualitario sobre el manejo de información espacial.

Fuente: www.kriptopolis.org

El cancer y los hornos microondas

Filed under: Educación, Seguridad, Ciencia — Juan Antonio at 10:25 am on Wednesday, July 25, 2007

1. Exponer a la acción del microondas carnes preparadas durante el tiempo necesario para asegurar un consumo adecuado provocó la formación de nitrosaminas, un conocido carcinógeno.

2. Exponer a la acción del microondas leche y granos de cereales convirtió algunos de sus aminoácidos en carcinógenos.

3. Descongelar fruta congelada convirtió su contenido de glucósidos y galactósidos en sustancias carcinógenas.

4. Una exposición extremadamente breve de vegetales crudos, cocidos y congelados convirtió los alcaloides en carcinógenos.

5. En plantas expuestas a la acción del microondas, especialmente vegetales raíz, se formaron radicales libres carcinógenos.

6. Disminución del valor nutricional.

Adicionalmente, los científicos rusos experimentaron y descubrieron que ni siquiera hacía falta que una persona ingiriera los alimentos expuestos a microondas: simplemente la exposición a su campo energético era suficiente para causar tales efectos secundarios. En 1976 se prohibió por ley el uso de tales aparatos de microondas en la URSS.

Documento completo: mujeresholisticas.com

Los agujeros negros podrían ser puertas a otros universos

Filed under: Educación, Ciencia — Juan Antonio at 12:58 pm on Monday, June 11, 2007

Una pareja de físicos francoalemanes han sugerido que los agujeros negros podrían ser portales que condujesen a otros universos.

En su estudio, los físicos Thibault Damour del Instituto de Altos Estudios Científicos en Bures-sur-Yvette de Francia y Sergey Solodukhin de la Universidad Internacional de Bremen en Alemania afirman que no es necesario que todos los objetos inexplicados del universo sean agujeros negros. Podrían ser agujeros de gusano, o torsiones en el tejido del espacio-tiempo que conectan un lugar con otro.

Damour y Solodukhin estudiaron el aspecto que debería tener un agujero de gusano de esta clase, y se sorprendieron al descubrir que imitarían a un agujero negro de una forma tan conseguida que sería virtualmente imposible distinguir a unos de otros.

Ambos descubrieron que la materia se arremolina alrededor de un agujero de gusano en un modo similar a como sucede en un agujero negro, ya que ambos objetos distorsionan el espacio a su alrededor de un modo idéntico.

Se podría esperar que ambos fueran distinguibles gracias a algo llamado radiación de Hawking, una emisión de partículas y luz que solo podría escapar del interior de los agujeros negros y que tiene un espectro energético característico, pero tanto Damour como Solodukhin descubrieron que esta radiación es tan débil que se vería completamente cegada por otras fuentes, tales como la radiación cósmica de fondo, (restos de radiación en el espectro de las microondas remanentes tras el big bang).

Otra diferencia que surge es que al contrario que los agujeros negros, los agujeros de gusano no tienen horizonte de sucesos. Esto significa que los objetos podrían ir hasta el agujero de gusano y salir de nuevo.

Damour y Solodukhin consideran que su investigación no está aún probada del todo. Afirman que dependiendo de la forma detallada del agujero de gusano, los objetos podrían tardar miles de millones de años o más en escapar de ellos una vez cayesen dentro. Con la forma apropiada, incluso los más antiguos agujeros de gusano de nuestro universo no habrían tenido el tiempo necesario como para dejar escapar nada hasta la fecha.

Parece que la única forma de decidir esta cuestión de una vez y para poder distinguirlos de los agujeros negros astronómicos, es atreverse a hacer una inmersión. Por supuesto eso sería una apuesta arriesgada y peligrosa, porque en caso de tratarse de un agujero negro, el increiblemente fuerte campo gravitatorio en su interior rompería todos y cada uno de los átomos de tu cuerpo. Incluso aunque resulte ser un agujero de gusano, las fuerzas en su interior podrían ser igualmente mortíferas.
Fuente: maikelnai.es

GNU/Linux es más ecológico que MS/Windows

Filed under: Informática, GNU/Linux, SoftwareLibre, Hardware, Ciencia, OpenSource — Juan Antonio at 8:58 am on Tuesday, March 27, 2007

El gobierno del Reino Unido acaba de publicar un informe en el que indican que los servidores con GNU/Linux son más respetuosos con el medio ambiente que aquellos con MS/Windows.

La razón la explican en TechhWorld: “el estudio del Departamento de Comercio del Gobierno afirma que el software de Código Abierto tiene menos requisitos hardware y son necesarias menos actualizaciones de componentes.”

La noticia cita un artículo diciendo que “para sistemas equivalentes GNU/Linux y  MS/Windows, los sistemas Open Source necesitan menos memoria y un procesador más lento para obtener la misma funcionalidad”.

Las conclusiones del estudio coinciden con uno de los miembros de gobierno que más fuerte apuesta por el software libre, George Osbourne, que dijo que si se utilizase GNU/Linux en varios organismos públicos se podrían ahorrar del orden de 600 millones de libras esterlinas.

Fuente: es.theinquirer.net

¿Por qué en otoño cambian de color las hojas de los árboles?

Filed under: Educación, Ciencia — Juan Antonio at 8:54 am on Wednesday, January 10, 2007

Los colores dorados y rojizos del otoño son recibidos con distintas sensaciones que van más allá del simple indicio de un cambio de estación. Pero, ¿cuáles son sus causas?

Durante años, los científicos han estudiado la forma en que las hojas se preparan para su colorido espectáculo anual. Las moléculas detrás de los brillantes amarillos y naranjas son bien conocidas, pero los tonos rojos permanecían todavía envueltos en el misterio.

En respuesta a las temperaturas que descienden y a la disminución de las horas de luz diurna, las hojas dejan de producir su clorofila teñida de verde, lo que les permite capturar más luz solar y, por ende, su energía. Como la clorofila es sensible al frío, ciertas condiciones meteorológicas tales como las heladas tempranas detendrán más rápidamente su producción.

Mientras tanto, los pigmentos amarillos y naranjas llamados carotenos (que también se encuentran en las zanahorias) lucen a través del deslavado verde de las hojas.

“El color amarillo ha estado allí todo el verano, pero no se lo puede ver hasta que el verde se desvanece”, dijo Paul Schaberg, fisiólogo vegetal del Servicio Forestal de los EE.UU. “En árboles tales como el álamo temblón y el haya, ese es el cambio dominante de color”.

Pero los científicos saben mucho menos sobre los radiantes tonos rojizos que pintan cada otoño a los bosques de arces y de fresnos de las latitudes más norteñas.

Un misterio rubicundo

El color rojo proviene de las antocianinas, que a diferencia de los caroténidos, son producidas únicamente durante el otoño. Estos compuestos químicos son también los que dan color a las fresas, a las manzanas rojas y a las ciruelas.

En un árbol, estos pigmentos rojos actúan beneficiosamente como pantallas solares, bloqueando la radiación dañina y protegiendo a la hoja de una luz excesiva. También sirven como anticongelante, protegiendo a las células del frío extremo. Y por si fuera poco, también son beneficiosas por sus propiedades antioxidantes.

Los árboles las producen en respuesta a las tensiones generadas por el medioambiente, tales como el frío extremo, la radiación ultravioleta, la sequía y los hongos.

Pero las hojas rojas son también una señal de angustia. Si se observa que un árbol se colorea de rojo tempranamente, a fines de agosto (en el hemisferio norte), es muy probable que el mismo esté sufriendo a causa de algún hongo o quizás por el choque de algún conductor imprudente.

El manejo de las tensiones

¿Cuál puede ser la razón por la cual un árbol destina su energía a la producción de las nuevas antocianinas rojas, justo cuando la hoja está a punto de caer?

“Se ha especulado que quizás sea algo que ayude a las hojas a enfrentarse con las tensiones”, comentó Schaberg a LiveScience. “Si la producción de antocianinas ayuda a las hojas a permanecer un poco más en el árbol, podría hacer que el árbol absorbiera algo más de energía antes de la llegada del invierno. El árbol podrá entonces utilizar esos recursos para la siguiente estación de crecimiento”.

La definición de la correlación entre las hojas rojas y las tensiones medioambientales, el follaje del otoño podría convertirse en algo más que una simple visión hermosa.

Los científicos esperan que el estudio de las antocianinas les indique el grado en el cual algunos árboles son sometidos a las tensiones, lo que podría proporcionar con antelación una imagen mejor sobre los problemas medioambientales. Como el personaje de Lorax del Dr. Seuss, quien hablaba por los árboles, el color de las hojas podría algún día decirnos qué es lo que están sintiendo los árboles.

Fuente: Astroseti.org

« Previous PageNext Page »