Bibliotecas que caminan
Son unas mulas muy especiales: se les conoce como “bibliomulas” y están ayudando a llevar los beneficios de la lectura a personas que están aisladas de gran parte del mundo que los rodea.
Iniciativas comunitarias
La idea de llevar libros en mulas hasta los pueblecitos montañosos surgió en la Universidad de Momboy de Venezuela, una pequeña institución que se enorgullece de sus iniciativas comunitarias y de hacer mucho más de lo que la ley les exige a las universidades venezolanas.
Los 23 niños de la escuelita local estaban muy entusiasmados. “Bibliomu-u-u-las”, gritaban, mientras se desataban las bolsas con los libros.
Luego se abalanzaron para pescar los mejores libros y, pocos minutos después, Juana y Christina, dos de las líderes del proyecto, ya estaban leyéndoles algunas de las historias.
Los organizadores están sacando provecho de la disponibilidad limitada de señales de telefonía móvil en esta zona para equipar a las mulas con computadoras portátiles y proyectores.
Las bibliomulas se están convirtiendo en cibermulas y cinemulas.
“Queremos instalar equipos inalámbricos debajo de las matas de plátano para que la gente del poblado pueda usar internet”, dijo Robert Ramírez, coordinador de la Red de Escuelas Rurales Emprendedoras (RERE).
“Imagínese si la gente de los pueblos pobres del valle pudiera enviar correos electrónicos diciendo cuánto tomate o apio necesitan para la próxima semana”. “Los campesinos podrían responderles qué cantidad pueden producir. Sería mezclar lo local con lo global”.
El equipo de bibliotecarios en mulas participó en ruidosos juegos con los niños y los escuchó leer. Todas las personas con quienes hablé -tanto niños como adultos- estaban muy entusiasmadas.
“Es fantástico”, me dijo José Castillo, de 12 años, “me encanta leer los libros y nos cuentan algunas historias muy bonitas”.
Gesenae Guerdo, una niña que leía sobre el viaje de un gato al veterinario, también aseguró que es una gran amante de la lectura. “Compartimos muchos de estos libros”, señaló.
Javier Sulverán, un joven brillante, de veintitantos años, dijo que los pobladores le brindan un gran apoyo al proyecto.
“Tanto los niños como nosotros tenemos mucha motivación para leer. Muchos adultos leen ahora más que antes. Es muy bueno que vengan hasta acá arriba”.
Esta biblioteca móvil de cuatro patas no sólo mantiene vivo a este lugar. También lo ayuda a prosperar.
Fuente: BBCMundo
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- Published:
- 8.10.07 / 8am
- Category:
- Educación
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