Los agujeros negros podrían ser puertas a otros universos

Una pareja de físicos francoalemanes han sugerido que los agujeros negros podrían ser portales que condujesen a otros universos.

En su estudio, los físicos Thibault Damour del Instituto de Altos Estudios Científicos en Bures-sur-Yvette de Francia y Sergey Solodukhin de la Universidad Internacional de Bremen en Alemania afirman que no es necesario que todos los objetos inexplicados del universo sean agujeros negros. Podrían ser agujeros de gusano, o torsiones en el tejido del espacio-tiempo que conectan un lugar con otro.

Damour y Solodukhin estudiaron el aspecto que debería tener un agujero de gusano de esta clase, y se sorprendieron al descubrir que imitarían a un agujero negro de una forma tan conseguida que sería virtualmente imposible distinguir a unos de otros.

Ambos descubrieron que la materia se arremolina alrededor de un agujero de gusano en un modo similar a como sucede en un agujero negro, ya que ambos objetos distorsionan el espacio a su alrededor de un modo idéntico.

Se podría esperar que ambos fueran distinguibles gracias a algo llamado radiación de Hawking, una emisión de partículas y luz que solo podría escapar del interior de los agujeros negros y que tiene un espectro energético característico, pero tanto Damour como Solodukhin descubrieron que esta radiación es tan débil que se vería completamente cegada por otras fuentes, tales como la radiación cósmica de fondo, (restos de radiación en el espectro de las microondas remanentes tras el big bang).

Otra diferencia que surge es que al contrario que los agujeros negros, los agujeros de gusano no tienen horizonte de sucesos. Esto significa que los objetos podrían ir hasta el agujero de gusano y salir de nuevo.

Damour y Solodukhin consideran que su investigación no está aún probada del todo. Afirman que dependiendo de la forma detallada del agujero de gusano, los objetos podrían tardar miles de millones de años o más en escapar de ellos una vez cayesen dentro. Con la forma apropiada, incluso los más antiguos agujeros de gusano de nuestro universo no habrían tenido el tiempo necesario como para dejar escapar nada hasta la fecha.

Parece que la única forma de decidir esta cuestión de una vez y para poder distinguirlos de los agujeros negros astronómicos, es atreverse a hacer una inmersión. Por supuesto eso sería una apuesta arriesgada y peligrosa, porque en caso de tratarse de un agujero negro, el increiblemente fuerte campo gravitatorio en su interior rompería todos y cada uno de los átomos de tu cuerpo. Incluso aunque resulte ser un agujero de gusano, las fuerzas en su interior podrían ser igualmente mortíferas.
Fuente: maikelnai.es


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