Solución matemática, lo mejor de 2006
La resolución de uno de los problemas matemáticos más difíciles fue el avance científico más importante de 2006, según la prestigiosa revista Science.
Grigori Perelman, quien resolvió la centenaria Conjetura de Poincaré, causó una sensación no sólo cuando resolvió el problema, y no sólo por la calidad de su trabajo.
En agosto, el ruso se transformó en la primera persona en rechazar la Medalla Fields, considerada como el Premio Nobel de las matemáticas.
También parece que Perelman rechazará un premio de un millón de dólares ofrecido por un instituto de matemáticas de Estados Unidos.
Se dice que Perelman odia la publicidad y se describe como aislado del resto de la comunidad matemática.
Pero su trabajo ha despertado mucha atención en el ambiente, y también controversia.
Terence Tao, profesor de matemática de la Universidad de California en Los Angeles, dijo que la resolución de Perelman “es el mejor trabajo de matemáticas que hemos visto en los últimos 10 años”.
Timofey Shilkin, un ex colega de Perelman en el Instituto Matemático Steklov en San Petersburgo, le dijo a la BBC: “Definitivamente merece la Medalla Fields. Esa es mi opinión personal. Estoy completamente seguro de que es un genio”.
“Me temo que es una persona bastante ermitaña. Nosotros sabemos lo mismo de él que usted: no demasiado”, agregó Shilkin.
“Lo conocí cuando era miembro de nuestro grupo y teníamos contacto una vez por semana, pero sólo conversaciones cortas”.
“No sé nada sobre su vida personal; sólo sé que es un excelente matemático”, aseguró Shilkin.
Perelman dejó el Instituto Steklov en enero, y lo último que se sabe de él es que está desempleado y vive con su madre en su apartamento en San Petersburgo.
Durante muchos años trabajó, se cree, solamente en la Conjetura de Poincaré. Luego, en 2002, publicó en Internet el primero de los tres trabajos que delineaban su resolución del problema.
La conjetura es un tema central en topología, el estudio de las propiedades geométricas de los objetos que no cambian cuando éstos son estirados, distorsionados o encogidos.
La superficie de la Tierra es lo que la topología describe como una esfera bidimensional. Si uno quisiese enlazarlo con una cuerda, podría ser ajustada hasta un cierto punto.
En la superficie de una rosquilla, sin embargo, una cuerda que pase a través del hueco del centro no puede ser ajustada sin que, a un cierto punto, se corte la superficie.
Desde el siglo XIX, los matemáticos han sabido que la esfera es el único espacio bidimensional cerrado que tiene esta propiedad, pero no estaban seguros sobre objetos con más dimensiones.
La Conjetura de Poincaré asegura que una esfera tridimensional es el único espacio tridimensional cerrado sin agujeros.
Los matemáticos no encontraron pruebas de esta conjeturas hasta que Perelman publicó su trabajo en el sitio arXiv.org.
Éste sitio es un lugar al que los científicos envían los borradores de su trabajo para someterlos a críticas preliminares, antes de enviarlos a los periódicos de cada disciplina.
Una batalla académica interna entre la comunidad de los matemáticos ahora amenaza con eclipsar el logro de Perelman.
Lo que logró el ruso fue levantar el principal obstáculo que impedía demostrar la conjetura. Luego, le quedaba a otros la tarea de verificar su evidencia.
Fue en este punto del proceso -cuando los matemáticos inspeccionaron el trabajo de Perelman para evaluar su precisión- que empezó a surgir un resentimiento.
En 2005, un equipo chino dirigido por Huai-Dong Cao, de la Universidad de Lehigh y Xi-Ping Zhu, de la Universidad de Zhongshan, publicaron lo que ellos dijeron era “la primera prueba completa por escrito de la Conjetura de Poincaré”.
Cao y Zhu se dedicaron a verificar el trabajo de Perelman, bajo la guía de su mentor Shing-Tung Yau, un profesor de matemáticas chino de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos.
Poco después de la publicación del trabajo de Cao y Zhu, Yau hizo un discurso en el que supuestamente dijo: “En el trabajo de Perelman, muchas ideas clave de las pruebas están bosquejadas o delineadas, pero los detalles completos de la evidencia muchas veces no existen”.
Esto despertó la ira de sus colegas, quien dijo que la promoción que Yau estaba haciendo de sus protegidos había ido demasiado lejos.
En una entrevista única, Perelman le dijo a la revista New Yorker: “No me queda claro cuál es la contribución que hicieron ellos”.
Sin embargo, hablando con el periódico New York Times en octubre, Yau negó que él hubiese dicho que había huecos en el trabajo de Perelman.
Fuente: BBCMundo.com